Quizás tu seas un padre «normal» de esos que disfruta saliendo con los amigos, jugando a deportes de equipo como has hecho toda la vida y haciendo casi cualquier cosa con otras personas: ir al cine, ver un partido en la tele, salir al bar, relajarte después de comer con los compañeros de trabajo o salir al campo con la familia y amigos los fines de semana. También recuerdas con cariño tu infancia en la calle, jugando al fútbol con tus amigos, a las chapas, y en los albores de tu adolescencia, saliendo en pandilla y riendo de las ocurrencias que se os ocurrían a todos mientras os mirábais los unos a los otros de soslayo, para evitar a la chica que os gustaba, o quizás no, no teníais problemas en hablar con ella de forma descarada porque queríais que lo supiera.

Si estás preocupado porque tu hijo no hace nada de eso, es más, se comporta de una manera totalmente diferente a como lo haces tú quizás tu hijo sea introvertido. Para ello realiza un sencillo test, adaptándolo a la edad de tu hijo/a:

1. Prefiere estar a solas con otra persona jugando o hablando que participar en actividades de grupo.

2. Le gusta mas pintar o jugar que hablar con terceras personas, incluido tú. Aun cuando está contigo es capaz de quedarse en silencio durante largos períodos de tiempo, ensimismado u observando algo en silencio contemplativo.

3. Le gusta estar solo.

4. Cuando juega o lee se sumerge en él y parece que se olvida de lo que le rodea.

5. No habla fuerte ni grita habitualmente (comparado con otros niños).

6. Ante un grupo de niños nuevos, le cuesta integrarse, o rehúye dicha integración.

7. Evita los conflictos, lo que a veces produce que abusen de él (pe: le quiten juguetes, impidan hacer lo que quiere o se quede al margen por no enfrentarse y reclamar lo que desea)

8. Aunque no hable mucho, cuando lo hace, parece que articula mejor el lenguaje que otros niños de su edad.

9. Parece más sensible que otros niños.

10. A la hora de mostrar afecto o cariño es más selectiva que otros niños de su misma edad/entorno.

Si tu hijo o hija cumple al menos un 80% de estas reglas, casi con total seguridad tu hijo es introvertido. Podrás encontrar test mucho mejores en internet para validarlo, pero siempre será mejor que si tienes dudas consultes con un psicólogo infantil.

No pasa nada, ser introvertido no es malo. Ser introvertido es normal, sobretodo si nos atenemos al concepto matemático de normalidad, de hecho es estima que entre un 30% y un 40% de las personas entran dentro de esa clasificación (lo mismo que los extrovertidos). Hay mucho escrito sobre el tema, aunque más para adultos en general que para niños o para la educación específica de niños introvertidos.

Ser introvertido no es lo mismo que ser tímido. De hecho muchas personas extrovertidas son tímidas, y existen introvertidos que no son tímidos, como yo, por ejemplo, que soy introvertido, y de niño y adolescente fui tímido, pero aprendí dejar de serlo con el tiempo, mientras que siendo igual de introvertido.

Ser introvertido o extrovertido es algo muy profundo de nuestra personalidad, de hecho aún más enraizado que la personalidad, ya que podemos cambiar aspectos de esta última -como el ser más o menos tímido- pero un introvertido no puede dejar de ser como es.

Algunos padres, asustados pueden pensar que su hijo tiene principios de autismo porque hace cosas que no son normales. No es culpa suya, durante mucho tiempo, especialmente en el siglo XX los valores de la extroversión fueron considerados la manera correcta para tener éxito en la vida, y las formas introspectivas de los introvertidos, de gente problemática y con propensión a ser unos perdedores. Esta forma de hablar, y estos conceptos sobre la dualidad introversión/extroversión provienen fundamentalmente de Estados Unidos de América y perduran hasta nuestros días.

Si un introvertido no se puede transformar en extrovertido ¿porqué deberíamos educarle teniendo en mente los mismos objetivos y métodos?, ¿no sería mejor educar a nuestro hijo respetando su manera de ver y sentir en mundo?

Los introvertidos, en muchos casos son personas de alta sensibilidad. Muchos introvertidos tienen la capacidad de desarrollar aptitudes artísticas y/o intelectuales, dada su disposición a trabajar de forma solitaria, intensa y concentrada. Intentar que no lo hagan es ponerles trabas a su forma de entender el mundo. Obligar a un niño a socializarse a la fuerza significa generarle problemas gratuitos, hablo de sacarle de casa por obligación, o apuntarle a deportes de equipo u otras actividades donde tenga que integrarse en un grupo de gente que no comparte su forma de ver el mundo. Ya tendrá problemas en la escuela, en el instituto o en el trabajo por su forma de ser, no hagas que en casa también se sienta incomprendido.

Aunque hay una paridad respecto a las personas extrovertidas, el modelo reinante de «como se debe ser» es el de la extroversión, y la propia naturaleza del introvertido a no formar grandes grupos hace que se vean por norma, aislados y solos en un mundo hostil. Sin embargo, todo cambió con Internet, donde el introvertido es el rey. Otro gran peligro para nuestros hijos si no se gestiona a tiempo. No dejes que tu hijo llegue a la adolescencia sin saber integrar su personalidad introvertida o puede que cuando descubra internet, se vuelque por entero como su única salida al mundo exterior.

Si tuviera que explicar lo que significa ser introvertido para gente que no les, sería como decir que uno siente no encaja en ningún grupo, y que se está mucho más a gusto solo, con sus propias cosas en casa que en la calle, rodeado de gente, incluso tus propios amigos. Uno disfruta más de las cosas en detalle que las cosas superficiales y las multitudes le agotan, física y mentalmente. Escribí un artículo hace mucho tiempo en mi blog de escritor que habla de ello, sin decir expresamente la palabra introversión: por qué no me gusta la gente, que por cierto, es uno de los artículos más visitados de mi blog ¿por qué será?

Lo sé bien porque yo fui un niño de esos. Mi padre me preguntaba constantemente si había hecho nuevos amigos, y gracias a él odio la mayoría de deportes de equipo. Existen niveles de introversión y yo soy una persona muy introvertida y de alta sensibilidad que sin embargo ha sobrevivido adquiriendo habilidades sociales con mucho esfuerzo. Si hubiera tenido ayuda, hubiera sido mucho más fácil, por eso escribo este artículo, para ayudar a los padres a entender mejor a sus hijos introvertidos.

El poder de los introvertidos (Susan Cain)

Si eres introvertido y no has aceptado del todo tu forma de ser o eres extrovertido y no entiendes que pueda hacer introvertidos, quizás te interesaría leer un libro muy interesante: «El poder de los introvertidos», de Susan Cain, que aunque habla de la introversión en adultos, es excepcional para entender lo que significa ser introvertido. Si yo lo hubiera leído hace veinte años hubiera hecho mucho más fácil mi vida. Afortunadamente mi hija, que es introvertida, tendrá el apoyo que yo no tuve y disfrutaré viendo como construye sus propios mundos a su ritmo y a su manera, sin presión y siempre con una sonrisa en los labios.